Por: Lic. María del Rosario Ortega Ortega
Lic. En trabajo Social, con especialidad en Socio Terapia Sistémica Tanatóloga – Certificada en la Metodología de las 15 Tareas del Duelo
@rosario.tanatologa(Facebook) / @unaluzparatuduelo(Instagram)
Desde todos los tiempos han existido en el mundo entero diferentes eventos naturales como terremotos, lluvias torrenciales y otros provocados por el hombre, por las guerras, por los accidentes en diferentes vías de transporte y hoy en día, la violencia desencadenada en asesinatos, sin importar a quienes van dirigidos.
De estos sucesos hay grandes pérdidas, que van desde los bienes muebles e inmuebles,hasta pertenencias muy importantes como documentos personales. Se pierde la integridad de la salud en ocasiones, hasta llegar a presentar o dejar secuelas como una discapacidad física o una incompetencia mental. Y suele suceder que, a causa de ello, se pierde el trabajo y al no conservar el trabajo, a la vez se pierde la seguridad social. Es así como se forma una cadena de pérdidas, que conllevan a un desequilibrio del estado de salud emocional, al que no se le presta la oportuna atención en el sufrimiento y el dolor que se originó, pues se da prioridad e importancia en la atención en reponer las necesidades materiales básicas.
Pero sobre todo lo que nos dejan los desastres naturales, es desconsuelo y daños irreparables, duelos encriptados no resueltos para toda la vida, porque no se hablan, no se expresan con la debida importancia en tiempo y forma.
Muchas veces estos duelos no se tratan como tal, a menos de que haya una muerte significativa de un familiar o un amigo, incluyendo también a una mascota y se tome formalmente la decisión de elaborar el duelo.
En ocasiones la vida nos da grandes lecciones y nos recuerda lo vulnerables que somos. Por ello reaccionamos con miedo y desconfianza hasta de salir a realizar nuestras tareas y rutinas diarias; experimentamos también el enojo y la frustración porque no siempre las soluciones están en nuestras manos y al pertenecer al grupo de sobreviviente de estos eventos, lo único que nos queda es comprometernos a salir adelante, restructurarnos con lo que nos quedó, abrazar y cuidar a los que permanecen en nuestro núcleo familiar y en el entorno en que nos desenvolvemos e iniciar un proceso para Resignificar nuestra vida … Pero, ¿ qué significa eso y cómo se hace? porque lo que sabemos es que lo más doloroso e insuperable es la muerte de un ser querido. Perdí mucho, mi patrimonio, parte de mi vida, y ahora lo que sé, es que necesito trabajar mucho y reponer todas o la mayoría de las cosas, porque no me va a ayudar el gobierno al queno le importo. Y esto también duele, sentir desesperanza en esta inmensa desolación.
Se dan cuenta cómo piensa en las cosas materiales, pero nunca en el bienestar psico- socio-emocional, Entonces hay que sensibilizar y motivar para que se elabore el duelo y poder lograr, con conciencia, lo que se propongan Nunca es tarde para que te des la oportunidad de buscar ayuda, siempre que procures estar bien… está bien y más aún, con el trauma post-traumático tan grande que se ha vivido, tal vez sea una de las experiencias más difíciles que hayas vivido. A veces este acontecimiento va más allá de lo que podemos imaginar o sentir.
Hacernos fuertes nos ayudará mucho en el transcurso de nuestra vida y si lo afrontamos, nos dará herramientas y recursos internos para otras experiencias.
Afortunadamente no estás solo o sola. Para apoyarte está la plataforma de LAS 15 TAREAS DEL DUELO, siempre presente con personas profesionales y empáticas que permanentemente te brindarán toda la atención y orientación que requieras. Encontrarás varias opciones
Les saludo cordialmente y les envío un abrazo fraternal
Contacto:
L.T.S. María del Rosario Ortega Ortega
