Cielo de Burbujas

Por: Claudia Tamayo Martínez – Del libro Vacío en Madre.
clayatama@yahoo.es @libro_vacioenmadre

La pequeña exploradora de pronto se encontró en un lugar mágico, todo era brillo dorado, plateado, amarillo. Ella se preguntó en voz alta si había llegado al cielo, entonces, despacio se acercó a ella la mujer más bella que jamás hubiera visto, que, con una voz dulce, sutil y plena de amor, le respondió a la pequeña que sí. Nunca un “sí” la había llenado de tal paz como aquel escuchado en esas vibraciones de tanta hermosura.

Se sintió envuelta en amor, era un amor tan acolchado, pomposo, suave, dulce; más, mucho más que el algodón de azúcar que disfrutara totalmente feliz en el parque de diversiones.

“Déjame abro tu burbuja”, le dijo la mujer y, tomándola en sus brazos, llevó a la pequeña hacia su corazón y le susurró amorosamente que la estaban esperando.
La pequeña exploradora se sentía muy feliz, pensó que estaba nadando en amor, igual que Alegría, su pececita de colores, cuando la miraba por horas nadar feliz en el agua de cristal, en la sala de su casa.

La hermosa mujer tomó en su mano, con una sutileza de otro mundo, la manito de la exploradora, que se hallaba envuelta en la fascinación. Caminaron por lugares que hacían honor a la palabra paraíso. Todo era brillo, calidez, dulzura, color y melodía. Los ojitos de la pequeña danzaban desde unas alas de mariposa arcoíris, hasta destellos de colibrís carmesís; y de allí hacia el vaivén de flores luminosas de matices plateados de color.
En un momento encontró sus ojitos alegres con los de la mujer luz y le manifestó, cual anciana sabia: “eres un hada”; con una angelical sonrisa, el hada le asintió, al tiempo que le señaló una hermosa ventana sembrada de flores de todos los colores no imaginados jamás, cuyos aromas hacían cerrar los ojos para deleitarse mejor; “esta será tu ventana y siempre podrás llegar a ella para comunicarte, en el lenguaje del amor, con tu mami, tu papi, tu abue, tu pececita Alegría y con Brillante”, le dijo la Hada en una melodía que era néctar puro. “¿Brillante?” preguntó la pequeña; “sí hermosa, será la primera burbuja que recibas” le contestó la experimentada hada con alegría en su mirada. “¿yo? ¿recibir burbuja?, ¿Cómo me has recibido a mí?” cantó y bailó alegremente la pequeña exploradora, que estaba recibiendo su nuevo título, en ese preciado momento, la respuesta que recibió del hada fue esa de nombrarla en su nuevo cargo: “sí, ahora eres el hada más joven de este jardín, déjame te enseño las demás hadas en sus ventanas y regresaremos aquí para presentarte a Brillante.”

Siguieron caminando o más bien levitando, ya que el éxtasis era tan enorme que apenas se apoyaban en el suelo de ese cielo. Era inmenso el jardín de una belleza única, incomparable; las hadas más hermosas jamás logradas por pintores, ni escultores, ni escritores, estaban allí atentas a sus ventanas; o cargando en sus brazos brillantes bebés, que en la tierra llamaran bebés estrella; algunas, también estaban poniendo en algún sitio en las ventanas a estas criaturas, donde eran de nuevo envueltas en burbujas de luz y desaparecían, así de repente, de aquel celestial jardín. El hada guía, le empezó a enseñar a la recién nombrada hada, lo que ahora sería su nueva entrega a la vida.
Como se escucha la más bella sinfonía, la pequeña iniciada, escuchaba deleitada y atenta: “aquí las hadas, ungidas del más grande de los amores, recibimos las burbujas de los y las bebés que no pudieron encarnar en la tierra, abrimos sus burbujas, les damos todo el amor posible e imposible, hasta que llega la señal para enviarles de nuevo a otros vientres, donde esa vez nacerán. Sucede pequeña bella, que no pueden nacer en el mismo vientre del que llegaron, ya que son almitas que, en un tiempo fugaz, llegaron a enseñar algo muy importante a sus mamitas y familias”.

La luminosidad de los ojos de la recién hada, irradiaba la alegría más cantarina del cosmos. Y danzando repetía: “¡qué bello! Ya quiero recibir a Brillante”

Volvieron entonces a la ventana de la joven hada y se dio comienzo a su iniciación. En la abertura de la ventana, desfilaban imágenes coloridas que el hada anfitriona le iba describiendo así a la pequeña: “Ella es Dulce, canta cada vez que puede, ella aún no lo sabe, ¿ves la luz violeta en su vientre?” la iniciada asintió con su ágil cabecita, “te presento a Brillante” continuó la hada entrenadora, “Dulce fue elegida para Brillante por su don de cantar. Una vez Dulce logre transformar el vacío que Brillante dejará en su vientre, se dedicará a formar un hermoso coro de niñas y niños, que beneficiará a las pequeñas, que por una u otra razón van gestando vida en sus vientres aún en formación.”

“Dulce se pondrá muy triste cuando Brillante tome su camino a mi ventana, más ya comprendo lo bello que ella podrá crear”, dijo la pequeña, con una sabiduría que sólo un hada puede tener.

El hada mujer continuó explicándole los últimos detalles: “a través de tu ventana, además de recibir a Brillante y a todos los bebés estrella que llegarán, podrás acompañar a Dulce, comunicándote con el lenguaje del amor. Le podrás hacer escuchar una hermosa canción, le harás ver un bello colibrí nadando en su jardín, le harás llegar una lectura que traerá bálsamo a su dolor o le enviarás esperanza en un hermoso amanecer. Igual puedes hacer con tu familia amada, sabrás cómo acompañar el dolor en su viaje, por la comprensión de la experiencia de haberte perdido, hasta su arribo a la creación trascendida”

La hada novicia, estaba maravillada, “¡son tan profundos y amorosos los mensajes que regalas!” le dijo la pequeña a su maestra. “¿preparada?” le preguntó la maestra a su discípula, señalándole su ventana.
Y lo más mágico, divino y luminoso, comenzó a suceder… La joven hadita recibía la burbuja más sublime que siempre recordaría.

Cuento Duelo Gestacional y Neonatal

Este relato mágico comparte la mirada de una madre en vacío de sus bebés estrella. Una bella forma de sentir el dolor, comprenderlo y transformarlo
en amor cósmico.

Este cuento está incluído en el libro Vacío en Madre, Acompañar – te en duelo gestacional y neonatal; cuyo lanzamiento será en febrero de 2026.
Inscríbete en libro_vacioenmadre@hotmail.com

Encuentra más información en @libro_vacioenmadre

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